miércoles, 21 de junio de 2017

Texto reflexivo sobre el otro

  ¿Quién soy yo?¿Quien es el otro? Solemos definir al otro como todo lo que no soy yo, como todo lo que me excede a mi, como algo totalmente desvinculado a un yo, pero ¿es realmente así?¿es totalmente imposible vincularse a un otro? ¿No está extremadamente relacionado? Para mi el otro es, en parte, todo lo ajeno a mi, pero además, hay una estrecha relación porque ¿habría un otro sin un yo? Entonces no podemos decir que no hay relación con el yo. Imaginemos que nos encontramos en un lugar como en un colegio con otra persona y como ésta no tuvo un buen día está de mal humor, esto hace que ante cualquiera de nuestras acciones reaccione de mala manera ¿esta conducta puede condicionar la mía?. La noche anterior me tuve que quedar despierta haciendo un trabajo que me pidieron en la escuela para el día siguiente, si yo no tuviera tareas para hacer no me hubiese acostado tan tarde y además habría hecho otras cosas durante el día como ver a mis amigos o una serie por ejemplo, ¿Qué intento mostrar con este ejemplo? Intento dar cuenta de cómo las acciones del otro condicionan la mía, de la relación que existe entre el otro y yo, de que evidentemente no es algo totalmente ajeno a mi.
  Podemos ver como actualmente el sentido de las cosas está orientado a las personas y no a las cosas en sí como lo estaba en la antigüedad. La importancia de las cosas depende de quien seas, dependen de quién sea ese yo, pero ¿Quién soy ese yo?¿Se supone que me definen las cosas que tengo? En mi opinión, lo que nos define, el yo, va más allá de las cosas que tenemos, para mi no depende nada más de que tipo de celular tengo, de cómo me visto o de que si encajo en los estereotipos, creo que somos mucho más que eso.
  Se cree que el yo sé totaliza, quitándole importancia a todo “lo otro” que queda por afuera, esto hace que después se vea al otro como una amenaza cuando irrumpe en el yo, ¿Por qué vemos al otro como una amenaza? Cuando el otro que es distinto al yo se cruza en su camino se desestabiliza la seguridad del yo. Es como cuando vamos caminando por la calle y cambiamos de vereda porque vemos que más adelante se encuentra una persona que tiene un aspecto que no genera confianza, que aparenta ser una amenaza para nuestra seguridad. Pero, ¿Qué tiene este otro que parece una amenaza?¿Es una amenaza solamente por ser distinto a mi?.